...que te fuiste de casa.
Apenas habías cumplido veinte años pocos días antes. Decías que no era un enojo; pensamos que era un poco de adolescencia. Hoy creemos que es ausencia, lisa y llana.
Mi terapeuta me pide que me enoje así se me pasa la angustia. Estoy acostumbrándome a la angustia.
Probablemente la nuestra sea una historia mínima. Sabés que nunca te hice una torta de cumpleaños con forma de pelota...
No hay comentarios:
Publicar un comentario